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Luz en una segunda residencia: cómo pagar lo mínimo

Luz en una segunda residencia: cuánto cuesta mantenerla sin usarla, qué potencia y tarifa elegir, si conviene dar de baja el suministro y qué dejar encendido.

Por Raúl Valls

Casa de pueblo con las contraventanas cerradas y el cuadro eléctrico junto a la entrada

La casa del pueblo, el apartamento de la playa o el piso heredado tienen algo en común: pagas la luz de una segunda residencia todos los meses aunque solo la uses unas semanas al año. La mayor parte de esa factura es fija, así que hay mucho margen para ahorrar ajustando la potencia, eligiendo bien la tarifa y decidiendo qué dejar encendido. Te explicamos cuánto cuesta mantenerla, cuándo compensa dar de baja el suministro y cómo vigilarla a distancia.

La segunda residencia en cifras

Coste fijo al año con 3,45 kW
unos 170 €
Ahorro al bajar de 5,75 a 3,45 kW
unos 110 €
Ahorro anual en la casa de verano del ejemplo
casi 180 €
Meses entre cambios de potencia
12

Cuánto cuesta mantener la luz de una segunda residencia

Aunque no consumas ni un kWh, tu factura incluye tres conceptos que se pagan cada día. En una vivienda que se usa poco, la potencia es casi toda la factura.

Término de potencia

Unos 0,10 € por kW y día (orientativo, sumando los dos periodos).

Alquiler del contador

Unos 0,81 € al mes.

Impuestos

El impuesto eléctrico del 5,11 % y el IVA del 21 %.

Con esos precios, esto es lo que cuesta solo tener la luz contratada:

Potencia contratada Coste fijo al año con impuestos Al mes
2,3 kWunos 120 €10 €
3,45 kWunos 170 €14 €
4,6 kWunos 225 €19 €
5,75 kWunos 280 €23 €

A eso súmale el consumo que no se apaga nunca

Alarma y router

25 €/año

Unos 15 W continuos, unos 130 kWh al año, con impuestos.

Frigorífico encendido todo el año

40 – 65 €

Al año.

Termo eléctrico olvidado

+100 €

Más de 100 € aunque nadie se duche.

Bajar la potencia: el ahorro más sencillo

Muchas casas de uso ocasional tienen contratada la misma potencia que una vivienda habitual. Si solo vas en verano y no usas a la vez horno, aire acondicionado y lavadora, probablemente te sobre.

De 5,75 kW a 3,45 kW

unos 110 €

de ahorro al año

De 4,6 kW a 3,45 kW

unos 55 €

de ahorro al año

Coste del cambio

Bajar la potencia solo supone los derechos de enganche, unos 9 € más IVA, que aparecen en la siguiente factura.

Frecuencia

Según el Real Decreto 88/2026, la distribuidora puede rechazar una nueva modificación si no han pasado 12 meses desde la anterior. Elige una potencia que te sirva todo el año.

Cambios temporales

El mismo reglamento prevé modificaciones temporales de potencia por trimestres, meses, días u horas, útiles para quien solo va en verano, pero solo se aplicarán cuando la CNMC fije sus precios. Pregunta a tu comercializadora si ya están disponibles.

Subir después

Si más adelante necesitas más potencia, pagarás derechos de acceso y extensión por los kW añadidos y, en instalaciones de más de 20 años, la distribuidora puede pedirte un nuevo boletín eléctrico.

Un truco práctico

Durante tu próxima estancia, consulta en el portal de la distribuidora el pico de potencia que registra el contador cada día. Si nunca pasas de 2,5 kW, una potencia de 3,45 kW te dará margen de sobra; si superas los 4 kW al cocinar con el aire acondicionado encendido, quizá baste con escalonar el uso de esos aparatos.

Antes de bajarla, calcula qué aparatos usarás a la vez cuando estés allí. Te lo explicamos paso a paso en cómo bajar la potencia contratada y en qué potencia contratar.

Qué tarifa elegir: precio fijo, indexada o PVPC

En una segunda residencia el criterio cambia respecto a tu casa principal: como consumes poco, el precio del kWh pesa menos y el de la potencia, mucho más. Los criterios generales para comparar ofertas están en cómo elegir la mejor tarifa de luz; aquí van los que cambian en una vivienda de uso ocasional.

Lo que te conviene

  • Busca el término de potencia más bajo. Hay ofertas que anuncian un kWh muy barato y compensan con una potencia cara: justo lo contrario de lo que te conviene.
  • Sin permanencia: así podrás cambiar si tu uso cambia, por ejemplo si decides alquilarla.

Lo que debes evitar

  • Evita cuotas fijas y tarifas planas. Una tarifa plana calculada sobre un consumo medio te hace pagar energía que no usas. Te lo explicamos en tarifa plana de luz.
  • Sin servicios añadidos: los seguros de mantenimiento o asistencia que se cobran cada mes pueden duplicar la factura de una casa vacía.

Precio fijo o indexado

Si vas sobre todo en verano, una tarifa indexada puede salir bien porque las horas solares suelen ser baratas; si prefieres no sorpresas, un precio fijo. Compara ambas en tarifa indexada o fija.

PVPC

Puedes contratarlo en una segunda vivienda si tienes hasta 10 kW; su término de potencia es regulado y suele ser competitivo. Lo que no podrás es pedir el bono social, que solo se aplica a la vivienda habitual.

¿Dar de baja la luz o mantenerla?

Dar de baja el suministro elimina los costes fijos, pero tiene inconvenientes que conviene sopesar:

Opción Coste anual aproximado Ventajas Inconvenientes
Mantener la potencia actual225 – 280 € más consumoSin gestionesPagas potencia que no usas
Mantener con potencia ajustada120 – 170 € más consumoAlarma, frigorífico y acceso inmediatoHay que elegir bien la potencia
Dar de baja0 € mientras dure la bajaNingún coste fijoSin alarma; nueva alta al volver, con derechos de enganche, posible boletín y días de espera

En general, dar de baja solo compensa si la casa va a estar cerrada más de un año o si está en venta y vacía. Para usos de temporada, mantener el suministro con la potencia ajustada sale más práctico. Si algún día vuelves a necesitarla, sigue los pasos de dar de alta la luz.

Ojo con los seguros: muchos seguros de hogar exigen que la vivienda tenga medidas de seguridad activas, como una alarma conectada. Antes de cortar la luz, comprueba que no pierdes coberturas.

Qué dejar encendido y qué apagar al cerrar la casa

Lo que conviene dejar con corriente

  • Alarma: funciona con la red y una batería de respaldo que solo aguanta unas horas o días. Sin luz, la alarma acabará apagándose.
  • Router o módulo con datos móviles si tienes cámaras, termostato inteligente o enchufes conectados.
  • Bomba de achique o depuradora si la casa o la piscina la necesitan, con un programador.

Lo que conviene apagar

  • Termo eléctrico: apágalo desde su interruptor o su circuito. Al volver, tarda unas horas en calentar.
  • Frigorífico: vacíalo, límpialo, desenchúfalo y deja la puerta entreabierta para evitar olores y moho.
  • Televisores, microondas, cargadores y electrodomésticos: desenchufados, que además los protege de subidas de tensión por tormentas.
  • Circuitos que no necesitas: si tu cuadro está bien identificado, baja los interruptores de enchufes y cocina y deja solo el de la alarma y el router.

Para llegar con la casa a buena temperatura, un split con bomba de calor y control por wifi te permite encender la climatización unas horas antes. Es mucho más barato que los radiadores eléctricos, como explicamos en la calefacción más barata.

Ejemplo: la factura anual de una casa de verano

Un apartamento en la costa que la familia usa en julio y agosto, con un consumo de unos 300 kWh durante la estancia. Comparamos cómo lo tenía y cómo lo deja tras aplicar estos consejos (energía a unos 0,19 €/kWh con impuestos):

Concepto Antes Después
Potencia, contador e impuestos4,6 kW: unos 225 €3,45 kW: unos 172 €
Alarma y router todo el año25 €25 €
Frigorífico encendido todo el año50 €Solo en verano: 10 €
Termo eléctrico encendido todo el añounos 110 €Solo en verano: 25 €
Consumo durante la estancia57 €57 €
Total al añounos 467 €unos 289 €
Antes unos 467 € al año
Después unos 289 € al año

Casi 180 € de ahorro al año

Sin renunciar a nada durante las vacaciones, y aún se puede rebajar algo más eligiendo la oferta con el término de potencia más barato del mercado.

Vigila el consumo a distancia

Con un contador digital, el portal de tu distribuidora muestra el consumo hora a hora de forma gratuita. Revisarlo de vez en cuando desde casa te permite detectar a tiempo:

Un aparato que se ha quedado encendido, como el termo o una estufa.

Un consumo extraño que podría indicar una avería, una fuga en la bomba de agua o un uso no autorizado.

Un corte de suministro, si el consumo base desaparece: puede que la alarma se haya quedado sin luz.

Lo explicamos con más detalle en nuestra guía del contador de luz inteligente. Y si tienes placas solares en tu vivienda principal, algunas ofertas de batería virtual permiten aplicar el saldo de excedentes a la factura de la segunda residencia.

Otros casos: alquiler vacacional y herencias

Si la alquilas por temporadas

El consumo de los inquilinos puede necesitar más potencia. Valora contratar la potencia de verano y revisa si te conviene un precio fijo para calcular bien el coste por estancia.

Si es una vivienda heredada

El contrato sigue a nombre del fallecido hasta que se haga el cambio de titular. Te contamos cómo en cambio de titular de la luz.

Si también tiene gas

Recuerda que el gas natural tiene su propio término fijo; si no lo usas, valora darlo de baja o ajustar la tarifa, y no olvides las revisiones obligatorias si mantienes la instalación.

Con un poco de orden, la luz de una casa que usas pocas semanas al año puede quedarse en poco más de 10 € al mes. Comprueba en nuestro comparador qué ofertas tienen el término de potencia más bajo para tu caso.

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Busca el término de potencia más bajo para tu caso.

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Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta tener la luz dada de alta en una casa que no se usa?

Aunque no consumas nada pagas el término de potencia, el alquiler del contador y los impuestos. Con 3,45 kW y un precio de potencia de unos 0,10 euros por kW y día, son alrededor de 170 euros al año; con 2,3 kW, unos 120 euros.

¿Es mejor dar de baja la luz de la segunda residencia?

Solo si vas a pasar mucho tiempo sin usarla. Darla de baja elimina los costes fijos, pero al volver tendrás que pedir una nueva alta, pagar derechos de enganche y, si la instalación es antigua, quizá presentar un nuevo boletín. Además, te quedas sin alarma ni frigorífico.

¿Cuántas veces puedo cambiar la potencia de la luz al año?

La distribuidora solo está obligada a atender una modificación de potencia cada 12 meses. El nuevo reglamento de suministro de 2026 prevé cambios temporales por trimestres, meses o días, pero solo se aplicarán cuando la CNMC fije sus precios.

¿Qué tarifa de luz conviene para una segunda vivienda?

Una con el término de potencia más barato posible, sin cuotas fijas ni servicios añadidos y sin permanencia. Con consumos muy bajos el precio del kWh importa poco; lo que más pesa en la factura es la potencia.

¿Se puede pedir el bono social para una segunda residencia?

No. El bono social eléctrico solo se aplica al suministro de la vivienda habitual del titular.

¿Cuánto podrías ahorrar tú?

Sube tu factura y en un minuto verás las tarifas más baratas para tu consumo.

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